Aquella fue una tarde muy larga e inevitablemente amarga en un centro comercial cualquiera.
Tal como soñé esa misma noche, uno de los pocos hilos que me unían al mundo, a la vida, se rompió.
Iba yo justo a comprarme este cuaderno, feliz por haberle visto, asustada por su intento de huída, cuando nada más pagarlo me di cuenta de que estaba detrás de mí, con esa tez oscura y esas facciones tan perfectas que le caracterizaban. Pero esta vez no presumía de su deslumbrante sonrisa. Esta vez estaba serio, asustado, y temblaba.
-Eh... Tengo que decirte ahora una cosa -me dijo. Genial, mi sueño comenzaba a hacerse realidad. Mi sonrisa comenzaba a desvanecerse a medida que mi mente analizaba esas palabras. Intentar sonreír era como tratar de capturar el viento con las manos. Inútil y sin sentido.
-Vale -dije con apenas un hilito de voz, el máximo que podía sacar en un momento así.
Terminé de pagar y me apartó de todo el mundo, sin prisa pero sin intención de parar. Así que decidí pararle yo.
-Para, para, para. ¿Qué pasa?
-Verás, es que... -balbuceaba sin apenas saber cómo iba a decirme aquello que pretendía. Supuse que buscaba las palabras explícitas para hacerme el menor daño posible. Supuse, también, lo que iba a decirme. Me decidí, pues, a ahorrarle un esfuerzo.
-¿Me vas a dejar?
Él, sin esperar aquello y con expresión de suplicar perdón, asintió con la cabeza mientras se daba golpecitos con los dedos en los labios. ¿Es que se arrepentía? Sabía perfectamente que me dolería, y aún así, ¿pretendía que no me afectara?
-No estés mal, por favor.
No fui capaz de articular palabra, pues las suyas no habían hecho más que empezar a atravesar mi mente, y tras analizarlas una y otra vez, comenzaron a invadir mi corazón.
-Quedamos como amigos, yo no tengo ningún problema en eso -pronunciaron sus labios, con intención de tranquilizarme y, por supuesto, sin resultado alguno.
Acabé pensando por casualidad en el sueño de aquella noche, aunque más bien había que llamarlo pesadilla. Fue entonces cuando me di cuenta de que yo ya sabía que todo eso iba a suceder, de alguna manera. Pero a pesar de ello, mi corazón seguía sangrando.
Él seguía pronunciando palabras de consuelo, sin saber qué otra cosa podía hacer por sacarme de aquello. Una vez más, resultó inútil.
Pero entonces me abrazó, como tantas otras veces había hecho antes, como me gustaba. No era el mismo abrazo que hacía unas semanas, cuando aún estaba susurrándome al oído esas dos palabras que todos anhelamos oír y tememos no hacerlo, cuando en realidad debemos preocuparnos por, no solo decirlo, sino también sentirlo nosotros mismos.
Antes de que quisiera darme cuenta, me sumergí en el llanto.
-Pero, ¿por qué? -creí querer saber, pues realmente no estaba segura de querer oír la respuesta.
No sé por qué razón, en vez de decirme la verdad, empezó a darme largas, una tras otra, hasta que, de nuevo, acabé contestándome yo solita.
-Ya no te gusto.
Recurrió al lenguaje de signos e imitó una expresión de confirmación abrumadoramente clara.
Debí morirme o algo parecido, porque empecé a verlo todo borroso y lo único que quería era sacar de mi interior aquellas lágrimas que por fuera parecían hermosas, pero por dentro eran como pequeñas espinas arañando por salir.
Tras intercambiar un par de frases más y sin voz para despedirme de él, alcé la mano en señal de un adiós y dando marcha atrás, incapaz de dejar de mirarle, seguí mi camino que desde entonces perdió el rumbo y ya no he vuelto a encontrarlo.
viernes, 25 de mayo de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
Mucho más que un simple hobby.
¿Quién me iba a decir, hace dos años, que el baloncesto iba a significar tanto para mí? ¿Quién me iba a decir, hace dos años, que saldría feliz de un entrenamiento por haber jugado bien? ¿O que iba a salir triste y enfadada con el mundo si entrenaba mal? ¿Quién me iba a decir que me pasaría meses enteros con mono de coger una pelota y, simplemente, botarla? ¿Quién me iba a decir que conocería gente tan maravillosa e increíble como he hecho jugando al baloncesto? Véase: mi equipo y todas y cada una de las personas con la que juego pachangas, sea donde sea.
Pero no solo me pasa con el baloncesto. Habría que decir lo mismo de la música, de las letras, la poesía, la fotografía, y algun que otro hobby más. Pero eso es otra historia.
lunes, 7 de mayo de 2012
Tengo algo que decirte.
"Y a veces simulaba no escuchar para disfrutar así de su hermosa voz cantando nuestra canción".
Son tantas cosas las que tengo que decirte que me va a salir un burruño incomprensible si intentara hacerlo. Pero todo ese burruño, todas esas cosas que tengo que decirte, se resumen en dos palabras que todo el mundo conoce y la mayoría usa en vano.
Tras largos y vacíos meses amándote en silencio, casi inconscientemente, que esta situación se ponga delante de mis narices para nada se podía esperar. Supongo que lo bueno se hace esperar, y todo este tiempo no ha sido en vano, pues por fin puedo darle un sentido a mi vida. Un sentido que no es amor banal, ni amor platónico, ni vulgar. Es amor verdadero, ese que pocos conocen y con el que todos sueñan.
Y puede que de mi boca no oigas un te quiero, pero ninguna lágrima rodará por tu mejilla sin yo estar presente para secártela.
martes, 3 de abril de 2012
Un comienzo sin origen.
Salía a la calle nada más despertarme, pues tenía que comprar comida ya que en la cocina no había siquiera una miga de pan, cuando me encontré con Jack.
-Eh, Panda, cuánto tiempo, ¿qué te ha pasado?
+Bueno, he estado unos días alejada del mundo, para aclarar ideas. Aunque necesitaría algunos días más, todavía. ¿Tú qué tal?
-Yo genial, acabo de terminar una pieza, ¿quieres verla?
Me moría de ganas de decirle que necesitaba comer algo de inmediato, que llevaba una semana desmayada en casa sin probar una gota de agua.
Pero sus obras eran tan importantes para él que no quise decepcionarle. Además, ya me había cogido con fuerza del brazo e iba tirando de mí hacia su estudio.
Era un chico encantador, de esos que salen en las películas que piensas que no existen. Desprendía tanta felicidad que resultaba contagiosa. Era guapo, lo justo. Alto, fuerte, moreno, ojos verdes y voz de hombre, pero alma protectora, fiel y sensible como ninguna. Era mi mejor amigo.
-Eh, Panda, cuánto tiempo, ¿qué te ha pasado?
+Bueno, he estado unos días alejada del mundo, para aclarar ideas. Aunque necesitaría algunos días más, todavía. ¿Tú qué tal?
-Yo genial, acabo de terminar una pieza, ¿quieres verla?
Me moría de ganas de decirle que necesitaba comer algo de inmediato, que llevaba una semana desmayada en casa sin probar una gota de agua.
Pero sus obras eran tan importantes para él que no quise decepcionarle. Además, ya me había cogido con fuerza del brazo e iba tirando de mí hacia su estudio.
Era un chico encantador, de esos que salen en las películas que piensas que no existen. Desprendía tanta felicidad que resultaba contagiosa. Era guapo, lo justo. Alto, fuerte, moreno, ojos verdes y voz de hombre, pero alma protectora, fiel y sensible como ninguna. Era mi mejor amigo.
domingo, 11 de marzo de 2012
Todo depende del principio.
Las hojas caídas de los árboles de aquel paseo natural, las cuales arrastraba el viento, anunciaban la llegada del otoño, cuyo rostro siempre aparecía frío y húmedo. Los árboles tiritaban, el viento susurraba y el suelo mojado mostraba huellas de una lluvia reciente que dio paso a un hermoso arco iris en la bóveda celeste. Hacía un día tranquilo, agradable, con poco frío, pero el aire, aparentemente feliz, acariciaba el rostro de aquel que osara pasear por aquellos jardines.
Una muchacha pálida de hermosura indescriptible paseaba con su madre por los jardines del Retiro, gran fuente de recuerdos de su adolescencia.
Diecinueve años parecen muchos, pero nada comparados con los cincuenta y nueve de su madre. Pandora era la chica más risueña y calmada que podía conocerse. Era alegre cuando el momento lo pedía, seria cuando debía, y melancólica cuando la inspiración, o los recuerdos más oscuros y dolorosos de su pasado acudían a ella.
Una muchacha pálida de hermosura indescriptible paseaba con su madre por los jardines del Retiro, gran fuente de recuerdos de su adolescencia.
Diecinueve años parecen muchos, pero nada comparados con los cincuenta y nueve de su madre. Pandora era la chica más risueña y calmada que podía conocerse. Era alegre cuando el momento lo pedía, seria cuando debía, y melancólica cuando la inspiración, o los recuerdos más oscuros y dolorosos de su pasado acudían a ella.
martes, 6 de marzo de 2012
C'est la vie.
Todo en este mundo es subjetivo. Nada es del todo cierto. Nada vale, todo depende. Nadie gana, todos perdemos. Nos pasamos la vida haciendo cosas insignificantes, nos morimos, y ni nuestros descendientes recordarán nuestros nombres. Es triste, angustiante, complicado, estúpido, irreal, relativo, injusto. Es... la vida.
viernes, 17 de febrero de 2012
Lo último que se pierde es la esperanza.
Mi vida es algo compleja y amarga, con un toque ácido, como la de cualquiera. Y a veces, sueño. Es cierto que no es del todo bueno apartarse del mundo real y soñar con lo imposible, con que lo que más deseamos se hará realidad. Pero libera el alma, te hace libre y hace que la esperanza desista de intentar abandonar el corazón; por esa razón tampoco es del todo malo alejarse por instantes de la realidad.
Siempre hay alguna razón por la que sonreír, por muy pequeña y escondida que esté. Que cierto es que todo o casi todo lo bueno se acaba, pero siempre hay comienzos de nuevas aventuras. Así que solo nos queda disfrutarlos mientras duren.
Siempre hay alguna razón por la que sonreír, por muy pequeña y escondida que esté. Que cierto es que todo o casi todo lo bueno se acaba, pero siempre hay comienzos de nuevas aventuras. Así que solo nos queda disfrutarlos mientras duren.
lunes, 13 de febrero de 2012
Cada sonrisa cuenta.
No sé si estás ahí, tras ese inmenso cielo. No sé si estás bien a kilómetros de aquí. No sé siquiera si mi corazón, desesperado, ha decidido inventarte, a ti, el ser perfecto, inhumano.
Pero de alguna manera, sé que existes. Tus palabras, tus abrazos, tu risa, tu mirada... Y entonces, ¿por qué todo me parece un continuo sueño del que, creo, me estoy despertando? Porque si lo es, prefiero soñar durante toda mi vida, a perderte por vivir un sueño.
No hay palabras que describan enteramente lo que siento. Porque es a cada segundo, cada minuto, cada hora del día, que anhelo estar contigo, allí, a tu lado, lejos de los prejuicios, de los obstáculos. Cerca de ti, de mí, de un nosotros y del mar. Cerca de la eternidad, del infinito, de lo imposible. Porque haces que el prefijo im- desaparezca. Haces que la palabra odio se borre del diccionario. Haces que cada amanecer, cada anochecer a tu lado, y cada estrella del firmamento sean únicos, irrepetibles, inolvidables. Perfectos. Haces que, sin ser consciente de ello, hable con el corazón. Haces que cada sonrisa cuente.
Y por todo ello, déjame soñarte como jamás nadie en su sano juicio lo hará, déjame retratarte como la estrella más brillante del universo, déjame escribirte los versos más espeluznantemente bonitos del mundo. Déjame amarte incondicionalmente, y mi corazón será tuyo para siempre.
Pero de alguna manera, sé que existes. Tus palabras, tus abrazos, tu risa, tu mirada... Y entonces, ¿por qué todo me parece un continuo sueño del que, creo, me estoy despertando? Porque si lo es, prefiero soñar durante toda mi vida, a perderte por vivir un sueño.
No hay palabras que describan enteramente lo que siento. Porque es a cada segundo, cada minuto, cada hora del día, que anhelo estar contigo, allí, a tu lado, lejos de los prejuicios, de los obstáculos. Cerca de ti, de mí, de un nosotros y del mar. Cerca de la eternidad, del infinito, de lo imposible. Porque haces que el prefijo im- desaparezca. Haces que la palabra odio se borre del diccionario. Haces que cada amanecer, cada anochecer a tu lado, y cada estrella del firmamento sean únicos, irrepetibles, inolvidables. Perfectos. Haces que, sin ser consciente de ello, hable con el corazón. Haces que cada sonrisa cuente.
Y por todo ello, déjame soñarte como jamás nadie en su sano juicio lo hará, déjame retratarte como la estrella más brillante del universo, déjame escribirte los versos más espeluznantemente bonitos del mundo. Déjame amarte incondicionalmente, y mi corazón será tuyo para siempre.
miércoles, 11 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Dream as if you'll live forever.
Y mientras observaba cómo hablaba, cómo sus complejos y mis complejos desaparecían cuando estábamos juntos, yo pensaba, casi inconscientemente: 'ay, capullo, lo que te echaba yo ya de menos'.
viernes, 30 de diciembre de 2011
Tengo miedo, mamá.
Tengo miedo, mamá. El mundo es horrible, el mal habita en todas partes, es irresistible y omnipotente. No hay un rival hecho a su medida. Es un caos. Algunos intentan pararlo, pero es invencible y somos pocos los que anhelamos el bien, no los suficientes. La envidia y el dolor invaden nuestros corazones, y continuamente intentamos rajarlo para ver si así nos quitamos del medio el mal. Pero es al contrario. Crece y crece sin más dilación. No nos deja opción. Ni nuestro corazón, ni el mal, ni lo que nos rodea. Todo es malo, mamá. Por eso hoy vengo a pedirte que no te alejes de mí nunca. Nunca. Porque eres la excepción que confirma la regla. La única y milagrosa excepción.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Imagina.
Imagina que no hubiera paraíso, es fácil si lo intentas. Ningún infierno bajo nosotros, y sobre nosotros solo cielo. Imagina que toda la gente viviera cada día. Imagina que no hubiera países, es difícil. Nadie a quien matar o por quien morir. Ninguna religion, tampoco. Imagina que toda la gente viviera en amor y paz.
Dices que soy un soñador; pero no soy el único.
Dices que soy un soñador; pero no soy el único.
domingo, 4 de diciembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Felicidad.
¿Sabes a qué se le llama felicidad? A saltar, reír hasta dolerte la mandíbula, llorar de alegría y nostalgia, pasar el día entero con las personas que más quieres, montar en bici por terreno natural, montar en bici por la ciudad esquivando coches, jugar al baloncesto con gente guay, dar vueltas por el centro de Madrid, pasear con tus amigos, rememorar recuerdos felices y entrañables, sonreír al acordarte de ciertas personas, escuchar "vuestra canción", escuchar su voz despues de mucho tiempo, abrazar a personas que llevas meses sin ver, leer una poesía que expresa exactamente lo que sientes, ver una peli que te hace llorar, que tu perro salga a recibirte a la puerta, tener como cómplice a tu hermano, recibir un guiño de ojos de un buen amigo, un abrazo repleto de cariño, ver el amanecer, el anochecer, las estrellas en el cielo despejado, un sms en el momento más oportuno, una perdida suya, un recuerdo fugaz, un mínimo detalle por parte de alguien querido, que algo te salga tremendamente bien, el primer partido de basket, la primera canasta en un partido, una sonrisa sincera de cualquier persona, unas zapatillas nuevas, un secreto inconfesable, un "te echo de menos",... Y un millón de cosas más.
No pierdas el tiempo tratando de entender la vida, limítate a vivirla tal y como se presenta.
No pierdas el tiempo tratando de entender la vida, limítate a vivirla tal y como se presenta.
domingo, 30 de octubre de 2011
You will cry.
La vida es injusta. Ocurren tantas tragedias y tantas desgracias que al final nadie se entiende, y nos volvemos todos locos. Basta una imagen traumática, una situación trágica, o un trauma infantil para volver loca a una persona, si no ha sido tratada como es debido en su momento.
Pero lo peor no es eso, lo peor no es que unas cuantas tengan un trauma; basta que corra maldad por sus venas, que tenga un corazón de piedra, y que no sepa lo que hace, para provocar tal dolor en una persona que sin trauma alguno, la vuelva loca.
Y esas personas, eran inocentes, hasta que el dolor invadió su corazón.
Pero lo peor no es eso, lo peor no es que unas cuantas tengan un trauma; basta que corra maldad por sus venas, que tenga un corazón de piedra, y que no sepa lo que hace, para provocar tal dolor en una persona que sin trauma alguno, la vuelva loca.
Y esas personas, eran inocentes, hasta que el dolor invadió su corazón.
sábado, 29 de octubre de 2011
Aquí solo hay almohadas que tienen alas.
-¿Qué te pasa?
-No te importa.
-Pues entonces a ti tampoco te importa lo que he hecho yo este fin de semana.
(...)
Esas promesas eran las que de veras importaban.
-No te importa.
-Pues entonces a ti tampoco te importa lo que he hecho yo este fin de semana.
(...)
Esas promesas eran las que de veras importaban.
martes, 25 de octubre de 2011
Yo lo que quiero...
... es olvidar que existes.
Que no se escuche nada, no significa que el mundo está en silencio, sino al contrario: el ruido que no hay aquí, lo habrá en otro lado. Y así pasa con el bien y el mal, el amor y el odio, y todas esas palabras que se contradicen entre sí.
Cuando no hay inspiración, no la hay, y muy pocas cosas pueden hacerla venir. Así pues, demuestro que escaseo de inspiración, y confieso que aún no he encontrado mi mayor fuente.
Que no se escuche nada, no significa que el mundo está en silencio, sino al contrario: el ruido que no hay aquí, lo habrá en otro lado. Y así pasa con el bien y el mal, el amor y el odio, y todas esas palabras que se contradicen entre sí.
Cuando no hay inspiración, no la hay, y muy pocas cosas pueden hacerla venir. Así pues, demuestro que escaseo de inspiración, y confieso que aún no he encontrado mi mayor fuente.
sábado, 22 de octubre de 2011
Contigo hasta el fin del mundo.
Llévame contigo, lejos, muy lejos de aquí, donde nadie pueda molestarnos. A la luna, por ejemplo. O a las montañas aquellas que se ven desde aquí, ¿puedes verlas?
Da igual, vámonos, huyamos juntos, a un lugar donde no tengamos que aparentar ser quien no somos, donde podamos amarnos sin límites, sin condiciones; al lugar que tú quieras.
Aguantaré tus gilipolleces, te perdonaré tus errores, haré siempre lo que pueda, mientras a cambio compartas tu vida conmigo.
Da igual, vámonos, huyamos juntos, a un lugar donde no tengamos que aparentar ser quien no somos, donde podamos amarnos sin límites, sin condiciones; al lugar que tú quieras.
Aguantaré tus gilipolleces, te perdonaré tus errores, haré siempre lo que pueda, mientras a cambio compartas tu vida conmigo.
viernes, 21 de octubre de 2011
Complicated.
El mayor error de mi vida, fue intentar ser quien no soy. Solo por intentar aparentar algo que no tiene nada que ver conmigo, por pretender que la gente me quisiera un poco más, o me tuviera más aprecio, realmente por no ser yo misma.
Y eso solamente sirve para atraer a gente que se preocupa solo por tu aspecto, y te dan la espalda cuando haces las cosas mal.
Cada día estoy más confundida, tengo menos claro lo que hacer, cómo ser,y qué decir... Supongo que es parte de eso que llaman adolescencia, pero necesito que pare, porque no puedo seguir así.
Y eso solamente sirve para atraer a gente que se preocupa solo por tu aspecto, y te dan la espalda cuando haces las cosas mal.
Cada día estoy más confundida, tengo menos claro lo que hacer, cómo ser,y qué decir... Supongo que es parte de eso que llaman adolescencia, pero necesito que pare, porque no puedo seguir así.
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